Hola querida,
soy Eli Bermudo.

Trabajo como terapeuta corporal y emocional, especializada en el acompañamiento de mujeres. Estoy aquí para caminar contigo en esos momentos en los que sientes que no puedes más, que todo te pesa y no sabes por dónde empezar.

Acompaño procesos vitales con una mirada integradora que une cuerpo, emoción, historia y vínculos. Trabajo desde un enfoque terapéutico profundo, humano y respetuoso, donde puedas sentirte segura, sostenida y realmente escuchada.

Me he formado en Integración Social con especialización en gestión emocional, acompañamiento en el proceso de embarazo, parto y educación en la crianza de menores, así como en Terapia Corporal Emocional y Transpersonal, Danzaterapia, Yoga Nidra y distintas disciplinas energéticas.

Mi enfoque nace de la profunda convicción de que, el cuerpo guarda una sabiduría esencial. Escucharlo y habitarlo es necesario para abrir una puerta hacia una transformación profunda y auténtica.

La terapia corporal es una forma de acompañamiento que parte de una premisa fundamental: El cuerpo guarda memoria emocional. Las vivencias que no han podido ser expresadas o elaboradas- especialmente en edades tempranas de la vida- no desaparecen, sino que se alojan en el cuerpo en forma de tensiones, bloqueos, o patrones inconscientes que pueden afectar a nuestra salud, nuestra forma de vincularnos y nuestra capacidad de estar presentes en la vida.

A diferencia de otros enfoques centrados en lo verbal, el análisis o lo racional, La terapia corporal invita a escuchar al cuerpo como una canal de expresión emocional y de autoconocimiento.

En mi búsqueda de acercarme más hacia aquello que se esconde entre las grietas de la consciencia , comencé la formación de Terapia Gestalt, una psicoterapia humanista centrada en el aquí y el ahora, que considera el vínculo terapéutico como una herramienta clave para la sanación. La Gestalt entiende el síntoma no como algo que hay que eliminar, sino como una señal que merece ser atendida. Trabaja desde la presencia, el contacto auténtico y la responsabilidad sobre lo que sentimos, para integrar y desbloquear aquello que ha quedado interrumpido en nuestra historia.

También incorporo técnicas de respiración, movimiento expresivo, regulación del sistema nervioso y una escucha emocional profunda que permite atender tanto lo visible como lo invisible.

Desde hace más de ocho años, sostengo espacios terapéuticos individuales y grupales centrados en el bienestar, el autoconocimiento y los procesos de vida femeninos: ciclos hormonales, maternidad, duelos, enfermedad, crisis, cambios de etapa, límites y autoestima corporal.

Te ofrezco un espacio cálido, profesional y humano donde no tengas que sostenerlo todo sola. Un lugar para empezar a volver a ti, con verdad, con calma y sin juicios.